Insolito: Brito le gana a Maduro
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De acuerdo
al último sondeo de MegaData, el 53% de los venezolanos considera a José Brito
el político más odiado del país, mientras el 47% piensa que es Maduro.
(Alfredo
Alfaro, especial)
En el corazón de El Tigre, estado
Anzoátegui, Venezuela, surgió un político que prometía representar los
intereses de ese pueblo petrolero y digno. Sin embargo, sus acciones pronto lo
desenmascararon como un traidor que buscaba únicamente su propio beneficio.
Su nombre es José Brito,
considerado el político más odiado de Venezuela. Brito, un hombre ambicioso y
astuto, que dio sus primeros pininos políticos bajo la tutela del lamentablemente
fallecido hombre de medios, Fernando Zaurin. Luego, Brito escaló posiciones
dentro de un partido opositor, ganándose la confianza de sus compañeros y
seguidores. Pero su lealtad era tan frágil como el cristal, y pronto se alió
con el gobierno para perseguir y denunciar injustamente a sus ex compañeros.
Desde su puesto como
diputado en la Asamblea Nacional, se convirtió en una herramienta del régimen
para dividir a la oposición y sembrar discordia entre sus líderes. Su actitud
despiadada y su falta de escrúpulos lo convirtieron en el blanco de críticas y
ataques, y pronto se ganó el apodo de "el político más odiado de
Venezuela".
Incluso entre los poquísimos
simpatizantes del gobierno, Brito es visto con desprecio. Su traición y su
disposición a venderse al mejor postor lo hacen despreciable a los ojos de
todos. Su nombre se convirtió en sinónimo de deslealtad, oportunismo y
corrupción.
Ahora, Armado de un nuevo
look, el diputado José Brito parece el modelo de un anuncio del tipo “Antes y
Después”, para vender un adelgazante; porque desde que se cambió de bando se ha
dedicado a embellecer y ahora luce una barba tipo George Michael, el talentoso
cantante.
A Brito el gobierno le regaló
la Vicepresidencia de la Comisión de Contraloría, chiste que se cuenta solo
dada su amplia experiencia no solo en viajar a Europa derrochando el dinero que
les facilitó la joya de Alex Saab para que lo ayudaran a lavarse la cara (como
han demostrado hasta el cansancio decenas de investigaciones periodísticas),
sino que promovió la “Operación Alacrán” destinada a comprar diputados en la
Asamblea Nacional que luego asaltó para imponer como Presidente a su amigo de
lujos y derroches, Luis Parra, para finalmente recibir las siglas del partido
que le regaló el Tribunal Supremo de Maduro.
Ahora, José Brito tiene que
pagarle al Gobierno los favores recibidos, incluyendo este último de regalarle
la diputación de una Asamblea donde a nadie le consta que sacó lo suficiente
para estar allí. Un parapeto que tomaron por asalto sus amigos del PSUV, como
las hordas de Donald Trump, y al que ningún gobierno decente reconoce porque
fue el resultado de una trampa monumental. A cambio, ahora el Gobierno le exige
que delate a los suyos, que los “investigue” hasta descubrir que los líderes de
oposición son peores que el propio Brito, Ahora al diputado más odiado del
país, le toca utilizar el viejo truco de “allá va el ladrón” que grita el delincuente
cuando lo persiguen.
Aunque Brito desde que se
cambió de bando, se ha dedicado a embellecerse: De aquel hombre con sobrepeso,
doble papada y ningún glamour queda poco. Sin embargo, de acuerdo a las últimas
encuestas es considerado en la actualidad el político más odiado de Venezuela.

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